Cómo transcurre una migración de verdad
La parte que se cuenta suele ser el cambio de URL base, y dura una tarde. La parte que no se cuenta es la semana siguiente: aparecen los reintentos que estaban afinados para el proveedor anterior, los límites que ya no son los mismos y las suposiciones sobre el formato de respuesta que nadie documentó.
Lo que ayuda es tener un proceso pequeño ejecutándose en paralelo con los dos proveedores durante unos días y comparar salidas. No para elegir, sino para encontrar las diferencias mientras todavía hay margen para arreglarlas.
Qué cambia en la práctica un contexto de un millón de tokens
Cabe casi cualquier cosa: un contrato completo, un expediente entero, un histórico largo. La pregunta útil no es si cabe, sino si conviene. Cuanto más contexto arrastra, más paga por llamada y más tarda.
La caché de prompt cambia el cálculo. Si el preámbulo es el mismo en cada llamada, esa parte se factura mucho más barata. La consecuencia práctica es que conviene ordenar la petición poniendo primero lo que no cambia y al final lo que cambia.
Qué preguntar antes de firmar
Cuatro preguntas que ahorran disgustos: qué pasa si el servicio se cae, a quién se escribe a las once de la noche, cómo se factura el mes en que se empieza a medias, y qué ocurre con sus datos si mañana quiere irse. Si un proveedor se incomoda con la cuarta, es información útil.
De qué no escribimos
No publicamos comparativas con cifras que no hayamos medido, ni anuncios de modelos que no servimos, ni previsiones sobre lo que va a hacer la industria. Si algo de esto le interesa, hay sitios que lo hacen mejor que nosotros.